Serie documental e intervención comunicacional a partir de los casos de gatillo fácil y desapariciones de jóvenes a manos de la policía de la provincia de Buenos Aires. Se propone un trabajo de 6 meses, de marzo a agosto de 2011, en distintas etapas y con varios núcleos de producción operando en paralelo, no solo en la confección de los capítulos de la serie sino también en un dialogo con los sujetos que narran y protagonizan las historias.

Un intercambio y aporte de herramientas comunicacionales con las familias, entornos y comunidades que rodean los casos, para poder contarlos en medios locales y nacionales y constituir dispositivos de denuncia y contra información que permitan prevenir y, eventualmente, denunciar futuros atropellos desde las fuerzas represivas.

“Gatillo fácil” es el nombre utilizado comúnmente en Argentina para indicar un hecho de utilización abusiva de armas de fuego por la policía, presentado como una acción accidental o de legítima defensa. Es una práctica común de las fuerzas de seguridad. Esta “pena de muerte extra-legal” implica el fusilamiento y el encubrimiento. Policías de todos los rangos, jueces, abogados, testigos, peritos, participan amparando esta forma de control social que se cobra la vida, en su mayoría, de jóvenes empobrecidos de entre 15 y 25 años, con complicidades que incluyen la “plantación” de armas, el lavado de cadáveres y la culpabilización del muerto calificado como “un delincuente de frondoso prontuario”. A las familias, la justicia les ofrece el camino más largo posible. En un año electoral donde varias campañas hacen hincapié en el “problema de la seguridad”, insistiendo en “hacer cumplir la ley para que todos aquellos que tomaron el camino de la delincuencia se arrepientan”1, debemos salir a debatir estas cuestiones, profundizar la mirada, desarmar la simplificación de un problema presentado usualmente como carente de causas y cuya única solución parece ser más policía en la calle.

Un poco de historia En la década del ´70 las fuerzas policiales de Argentina participaron activamente en la represión de la sociedad civil. El comisario Alberto Villar, jefe de la Policía Federal, fue unos de los creadores de la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina). Ya en 1968, el escritor y periodista, Rodolfo J. Walsh había calificado a la policía de la Provincia de Buenos Aires como “la secta del gatillo y la picana”. Mientras tuvieron vigencia los edictos la policía realizaba 413 detenciones por día, cerca de la mitad por “averiguación de antecedentes”. Las víctimas de estos procedimientos eran de un determinado sector social: jóvenes, pobres, inmigrantes limítrofes. Según un documento de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI) entre 1983 y 1997 se registraron aproximadamente 400 víctimas de la brutalidad policíaca, con sólo 4 condenas a prisión perpetua en todo el país por el delito de tortura seguida de muerte. Además existen numerosos casos de jóvenes desaparecidos en democracia. Pablo Guardatti, Adolfo y Raúl Garrido: desaparecidos por policías de la Provincia de Mendoza. Miguel Bru, Luciano Arruga y Andrés Núñez: por policías de la Provincia de Buenos Aires.

¿Por qué contar estas historias? Esta problemática rara vez abarca a jóvenes de clase media, por lo que constituye, salvo excepciones, una “problema a tratar” por sectores militantes y organizaciones de derechos humanos pero invisibilizado a nivel mediático y de opinión publica. No ocurre lo mismo en la mirada de los sectores populares. Basta recorrer expresiones del rock o la cumbia como “Gatillo fácil” del grupo Dos Minutos, o de la banda de cumbia villera Flor de Piedra para hallar estos relatos. Narrar estas historias para hacerlas visibles a través del relato audiovisual, aportar herramientas de comunicación y cultura a núcleos organizados por el reclamo de justicia en estos casos, instalar espacios de expresión (muestras fotográficas, informes y crónicas, radios abiertas,

La frase pertenece a Francisco De Narváez, pero podría ser representativa de varios candidatos con aspiraciones presidenciales o a la gobernación de la provincia de Buenos Aires para las elecciones de octubre de 2011.

movilizaciones) contribuye a propiciar un cambio ideológico: intentar la modificación del modo de pensar de la sociedad civil sobre estos temas. El SENTIDO COMÚN de la “gente”, entendido como “el modo común de pensar de la gente que históricamente prevalece entre los miembros de la sociedad” (Gramsci).

Área de influencia Se propone cubrir casos del conurbano bonaerense (en particular zona oeste y sur por ser areas de residencia de muchos de los que participan en el proyecto y zonas ”calientes” del gatillo fácil y la represión, en particular el partido de La Matanza y La Plata, Berisso, Ensenada). Eventualmente, podrían incluirse casos del interior de la provincia, en la medida en que aporten nuevos elementos al análisis y reflexión del problema. Se propone el trabajo en paralelo de varios núcleos interdisciplinarios de 4 o 5 compañerxs. La cantidad de núcleos oscila entre los 3 y 6 dependiendo del avance del proceso.

Medios y Policía Marchas y reclamos contra la “inseguridad”, por (más) mano dura y pena de muerte son una constante en noticieros televisivos. El programa “Policías en Acción” que emite Canal 13, constituye sin dudas un eficaz intento de “limpiar” la imagen de la policía, colocando la cámara junto al cotidiano de los uniformados, destacando sus aspectos mas “humanizados” y subrayando los elementos anecdóticos y “simpáticos”, fijando un punto de vista, forjando una subjetividad y una identificación del espectador con ellos, y presentando a los sectores pobres como un potencial peligro ante lo cual la policía “hace lo que puede” y “bastante paciencia tiene”. Los jóvenes y adolescentes son un eje en este sentido. En una ocasión, un día antes de una de las tantas “agrupaciones espontáneas de vecinos por la seguridad” promocionadas hasta el hartazgo, se emitió un capitulo de excepción con el sugestivo nombre de “Especial de Menores”. El trabajo de comunicación integral que se propone a partir de esta serie documental propone pararse en la otra vereda, la de quienes sufren el gatillo fácil, como problemática representativa de un conjunto de acciones llevadas a cabo por la policía como fuerza represiva. Pero, al contrario de “Policías…” no se propone un relato emprolijado y mitificador de los protagonistas de las historias, sino todo lo contrario. El objetivo es develar la compleja trama a partir de la cual determinado sectores sociales son colocados en los márgenes del sistema y se constituyen como potenciales peligros hacia un centro de la sociedad (la clase media urbana).

 

One Response to Quien es el Perro

  1. silvia dice:

    Familiares sobrevivientes y amigos de los chicos de Cromañon queremos solidarizarnos con familiares y amigos de Miguel Da Silva y de todas las victimas de la represion. NO a la muerte joven.
    queremos establecer contacto e invitarlos a participar de mesas debate en escuelas, quedamos a disposición
    silvia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

buscando algo?

Usa el formulario del sitio:


Seguis sin encontrar lo que buscas? dejanos un comentario!